Cuando clamo, respóndeme, oh Dios mi justiciero, en la angustia…
Ortodoxa
Cuando clamo, respóndeme, oh Dios mi justiciero, en la angustia tú me abres salida; tenme piedad, escucha mi oración. Vosotros, hombres, ¿hasta cuándo seréis torpes de corazón, amando vanidad, rebuscando mentira? ¡Sabed que el Señor mima a su amigo, el Señor escucha cuando yo le invoco! Temblad, y no pequéis; hablad con vuestro corazón en el lecho ¡y silencio! Ofreced sacrificios de justicia y confiad en el Señor. Muchos dicen: “¿Quién nos hará ver la dicha?” ¡Alza sobre nosotros la luz de tu rostro! Señor, tú has dado a mi corazón más alegría que cuando abundan ellos de trigo y vino nuevo. En paz, todo a una, yo me acuesto y me duermo, pues tú solo, Señor, me asientas en seguro.
Fuente: Iglesia Ortodoxa Española