Oh Dios de los espíritus y de toda carne
Ortodoxa
Oh Dios de los espíritus y de toda carne!, que venciste la muerte, anulaste al diablo y diste vida a tu mundo: Tú mismo, ¡oh, Señor! haz que descansen en paz las almas de tus difuntos siervos (nombre) en la morada luminosa, en la morada de abundancia, en la morada de descanso, donde son repelidos el dolor, la tristeza y el lamento.
Fuente: fatheralexander.org