Misericordiosísimo y clementísimo Dios mío, Señor Jesucristo,…

Ortodoxa

Misericordiosísimo y clementísimo Dios mío, Señor Jesucristo, por tu gran amor descendiste y asumiste la naturaleza humana para salvarnos a todos; de nuevo, oh Salvador, sálvame por tu gracia, te lo suplico, pues, si tú me salvaras por mis obras, no sería gracia ni don, sino más bien un deber. En realidad, en tu infinita compasión e indecible misericordia, tú, Cristo mío, has dicho: “Quienquiera que crea en mí vivirá y nunca morirá”. Si la fe en ti salva a los desesperados, sálvame, pues tú eres mi Dios y creador. Atribúyelo a mi fe en vez de a mis obras, oh Dios mío, porque no encontrarás obras que pudieran justificarme, pero ojalá mi fe compense todas mis obras; ojalá que baste y se me absuelva, y ojalá me haga partícipe de tu gloria eterna, y ojalá que Satán no me coja, palabra de Dios, y se jacte de que me ha separado de tu mano y de tu rebaño. Oh Cristo, mi Salvador, quiéralo yo o no, sálvame. Apresúrate, rápido, rápido, pues perezco. Tú eres mi Dios desde las entrañas de mi madre. Concédeme, oh Dios que te ame ahora como una vez amé el pecado, y también que trabaje para ti sin pereza, como trabajé antes para el engañoso Satán. Primordialmente trabajaré para ti, mi señor y Dios Jesucristo, todos los días de mi vida, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Fuente: Parroquia Ortodoxa de los Santos Leandro e Isidoro, Sevilla

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