Te bendecimos, oh altísimo Dios y Señor de la misericordia, que…
Ortodoxa
Te bendecimos, oh altísimo Dios y Señor de la misericordia, que estás siempre realizando cosas innumerables, grandes, inescrutables, gloriosas y maravillosas con nosotros; que nos permites dormir para tregua de nuestras debilidades y reposo de los agobios de nuestra fatigadísima carne. Te agradecemos que no nos hayas destruido por nuestros pecados sino que, por el contrario, nos hayas amado como siempre y, aunque estemos sumidos en la desesperación, nos has levantado para alabar tu poder. Por eso imploramos que en tu incomparable bondad ilumines los ojos de nuestra comprensión y eleves nuestras mentes del pesado sueño de la indolencia; que abras nuestras bocas y las colmes con tus alabanzas para que seamos capaces, sin distraernos, de cantarte y confesarnos a ti, que eres Dios glorificado en todo y por todos, el Padre eterno, con tu engendrado Hijo único y tu absolutamente santificador y bueno y vivificante Espíritu, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Fuente: Parroquia Ortodoxa de los Santos Leandro e Isidoro, Sevilla