Oh Dios, purifícame a mí
Ortodoxa
Oh Dios, purifícame a mí, pecador, pues no he hecho nunca nada bueno en tu presencia; líbrame del malvado, y que tu voluntad se haga en mí, para que yo pueda abrir mis labios indignos sin condenación y alabar el santo nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Fuente: Parroquia Ortodoxa de los Santos Leandro e Isidoro, Sevilla