Después de la comida
Ortodoxa
Te damos gracias, oh Cristo nuestro Dios, porque nos has satisfecho con tus dones terrenales. No nos prives de tu reino celestial; antes bien, así como anduviste entre tus discípulos, oh Salvador, y les diste paz, ven y sálvanos a nosotros.
Fuente: Parroquia Ortodoxa de los Santos Leandro e Isidoro, Sevilla