Ilumina mis ojos, oh Cristo Dios

Ortodoxa

Ilumina mis ojos, oh Cristo Dios, para que no me sobrevenga la muerte, para que mi enemigo no pueda decir: “He prevalecido sobre él”. (Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.) Sé el auxilio de mi alma, oh Dios, porque muchas trampas me acechan; líbrame de ellas y sálvame, oh Bueno, porque tú eres amante de la humanidad. (Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.) ¡Gloriosísima Madre de Dios, más santa que los santos ángeles! Cantemos con nuestros corazones y labios incesantes himnos confesando que ella es la Madre de Dios, porque verdaderamente dio a luz a Dios, encarnado por nosotros, y ruega sin descanso por nuestras almas.

Fuente: Parroquia Ortodoxa de los Santos Leandro e Isidoro, Sevilla

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