Confesión de pecados
Protestante histórica
Todopoderoso y eterno Dios, nuestro Hacedor y Redentor; confieso que, por naturaleza, soy pecador e inmundo, y que he pecado contra Ti en pensamiento, palabra y obra, por lo que me corresponde estar bajo condenación y muerte eterna. Por lo tanto, huyo en busca de tu refugio y tu infinita misericordia, buscando e implorando tu gracia. Señor, ten piedad de mí, pecador.
Fuente: Iglesia Evangélica Luterana Argentina