Oh, Dios eterno, por la resurrección de tu Hijo
Protestante histórica
¡Oh, Dios eterno!, a través de la humillación de tu Hijo has levantado a este mundo caído y mediante su resurrección abres la puerta para la salvación eterna a todos los que creen, concédenos la voluntad para manifestar en nuestras vidas esta fe que profesamos con nuestros labios. Por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios por los siglos de los siglos.
Fuente: Iglesia Evangélica Luterana Argentina