Galardona á tu siervo, dame vida, * y guardaré tus palabras.…
Católica
Galardona á tu siervo, dame vida, * y guardaré tus palabras. Quita el velo de mis ojos, * y contemplaré las maravillas de tu ley. Advenedizo soy yo en la tierra: * no me ocultes tus mandamientos. Codició mi alma desear tus justificaciones * en todo tiempo. Castigaste á los soberbios: * malditos los que se desvian de tus mandamientos. Aparta de mí el oprobio y el desprecio, * porque con ansia busqué tus testimonios. Porque los príncipes se sentaron y hablaban contra mí: * mas tu siervo meditaba tus justificaciones. Tus testimonios eran también mi contemplacion, * y tus justificaciones mi consejo. Pegóse al suelo mi alma: * dame vida según tu palabra. Mis caminos te manifesté, y me escuchaste: * enséñame tus justificaciones. Dame á conocer el camino de tus justificaciones, * y meditaré tus maravillas. Mi alma fastidiada se adormeció: * confórtame con tus palabras. Aparta de mí el camino de la maldad: * y ten misericordia de mí según tu ley. Escogí el camino de la verdad: * no me he olvidado de tus juicios. Me uní á tus testimonios, Señor: * no me confundas. Por el camino de tus mandamientos corrí: * cuando ensanchaste mi corazon.
Fuente: Oficio de la semana santa, 1790