Acordaos
Católica
Acuérdate, oh piadosísima Virgen María,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que han acudido a tu protección,
implorando tu auxilio, haya sido desamparado.
Animado por esta confianza, a ti acudo,
Madre, Virgen de las vírgenes,
y gimiendo bajo el peso de mis pecados
me atrevo a comparecer ante ti.
Madre de Dios, no deseches mis súplicas,
antes bien, escúchalas y acógelas benignamente.
Amén.
Fuente: Arquidiócesis de Washington